Conoce qué dice la ciencia sobre el arándano rojo, la hidratación y las plantas medicinales más utilizadas para las vías urinarias, sus posibles beneficios, limitaciones y precauciones.

Las infecciones urinarias pueden comenzar con síntomas aparentemente sencillos: ardor al orinar, necesidad frecuente de ir al baño o molestias en la parte baja del abdomen. Por eso, muchas personas buscan rápidamente un té, una planta medicinal o algún remedio natural que pueda aliviar el problema.
Pero existe una diferencia importante entre apoyar la salud de las vías urinarias, ayudar con algunos síntomas y tratar una infección bacteriana activa.
Algunas hierbas medicinales y remedios naturales tienen usos tradicionales interesantes y, en el caso del arándano rojo, existe evidencia de utilidad para prevenir ciertas infecciones urinarias recurrentes. Sin embargo, esto no significa que puedan sustituir el tratamiento médico cuando ya existe una infección.
A continuación veremos cuáles de los remedios más conocidos tienen respaldo científico, cuáles dependen principalmente del uso tradicional y cuáles conviene utilizar con especial precaución.
Importante: una infección urinaria puede extenderse hacia los riñones. Si tienes síntomas compatibles con una infección urinaria, especialmente fiebre, escalofríos, náuseas, vómitos, sangre en la orina o dolor en la espalda o el costado, busca atención médica.
¿Qué es una infección urinaria?
Una infección del tracto urinario, también conocida como infección urinaria o IU, ocurre cuando microorganismos —con mayor frecuencia bacterias— entran en las vías urinarias y se multiplican.
Puede afectar diferentes partes del sistema urinario, entre ellas la uretra, la vejiga y, en casos más serios, los riñones.
Las infecciones de la vejiga son uno de los tipos más comunes de infección urinaria. Entre sus síntomas pueden encontrarse:
- Ardor o dolor al orinar.
- Necesidad frecuente o urgente de orinar.
- Molestias en la parte baja del abdomen.
- Orina turbia, con sangre o con olor fuerte.
Las bacterias son la causa más frecuente de las infecciones de la vejiga.
¿Los remedios naturales pueden curar una infección urinaria?
Esta es probablemente la pregunta más importante.
No existe evidencia suficiente para afirmar que los remedios naturales que veremos a continuación puedan curar por sí solos una infección urinaria bacteriana activa.
Cuando una infección de la vejiga es causada por bacterias, un profesional de la salud puede indicar antibióticos. La elección del tratamiento depende de factores como el microorganismo involucrado, la gravedad de la infección, antecedentes médicos y posibles infecciones recurrentes.
Esto no significa que todo lo natural carezca de utilidad.
La hidratación puede formar parte del cuidado de apoyo, mientras que determinados productos naturales han sido estudiados principalmente para prevenir recurrencias, no para eliminar una infección ya establecida.
Esta distinción es fundamental.
1. Arándano rojo: el remedio natural con mayor respaldo para la prevención
El arándano rojo o cranberry (Vaccinium macrocarpon) es probablemente el producto natural más conocido para las vías urinarias.
Contiene compuestos llamados proantocianidinas (PAC). Estas sustancias pueden dificultar la adhesión de determinadas bacterias, particularmente ciertas cepas de Escherichia coli, a las células que recubren las vías urinarias.
¿Qué dice la ciencia?
Aquí encontramos una diferencia importante entre prevenir y tratar.
Una revisión Cochrane de 2023 analizó 50 estudios aleatorizados con 8,857 participantes. Los resultados respaldaron que los productos de arándano pueden reducir el riesgo de infecciones urinarias sintomáticas confirmadas por cultivo en algunos grupos, especialmente mujeres con infecciones recurrentes.
Además, la guía de 2025 de la American Urological Association incluye el arándano como una opción de profilaxis para mujeres con infecciones urinarias recurrentes.
Pero esto no demuestra que el jugo de arándano cure una infección activa.
Otra revisión Cochrane enfocada específicamente en el tratamiento de las infecciones urinarias no encontró ensayos controlados adecuados que demostraran que el arándano es eficaz para tratar una infección ya existente.
¿Jugo o cápsulas?
Los estudios han utilizado jugos, tabletas y cápsulas, y todavía existe variabilidad considerable entre productos y concentraciones de PAC.
Por eso, no existe una cantidad universal de jugo de arándano que pueda recomendarse como tratamiento para una infección.
También conviene observar el contenido de azúcar de algunos jugos comerciales.
Nivel de evidencia: moderado para prevenir recurrencias en determinados grupos; insuficiente para tratar una infección activa.
2. Agua e hidratación adecuada
Una de las medidas más sencillas también es una de las más razonables: mantener una hidratación adecuada.
Beber líquidos ayuda a producir orina y favorece el funcionamiento normal de las vías urinarias. El NIDDK señala que beber más líquidos puede ayudar durante la recuperación de una infección de la vejiga y que el agua es la mejor opción.
Sin embargo, beber grandes cantidades de agua no debe presentarse como una forma de “lavar” o curar una infección.
Tampoco todas las personas deben aumentar indiscriminadamente su consumo de líquidos. Quienes tienen determinadas enfermedades renales o cardíacas, por ejemplo, pueden necesitar restricciones específicas indicadas por su profesional de la salud.
Nivel de evidencia: medida de apoyo razonable; no sustituye el tratamiento de una infección bacteriana.
3. Gayuba o uva ursi
La gayuba (Arctostaphylos uva-ursi) es una de las plantas medicinales con mayor tradición de uso para las vías urinarias.
Sus hojas contienen arbutina, un compuesto característico que ha despertado interés por sus posibles efectos en el tracto urinario.
Sin embargo, esta planta requiere bastante más precaución de la que suelen sugerir muchos artículos sobre remedios caseros.
¿Qué dice la evidencia?
La Agencia Europea de Medicamentos (EMA) reconoce preparados de hoja de gayuba como medicamentos herbales tradicionales para aliviar síntomas de infecciones leves y recurrentes de las vías urinarias inferiores en mujeres adultas, después de que un médico haya descartado condiciones serias.
La propia EMA aclara que esta indicación está fundamentada en su uso tradicional prolongado, no en evidencia clínica sólida. Los estudios de laboratorio han encontrado actividad antibacteriana, pero la evidencia clínica con preparados exclusivamente de hoja de gayuba sigue siendo limitada.
Precauciones con la gayuba
No es una planta para utilizar indefinidamente.
La información europea establece que los preparados tradicionales no deben utilizarse durante más de una semana y que, si los síntomas duran más de cuatro días o empeoran, debe consultarse a un profesional de la salud. Tampoco se recomienda su uso durante el embarazo o la lactancia, y las personas con trastornos renales deben evitarla.
Nivel de evidencia: uso tradicional reconocido; evidencia clínica limitada.
4. Diente de león
El diente de león (Taraxacum officinale) se utiliza tradicionalmente en infusiones y preparados herbales.
Uno de los motivos por los que aparece frecuentemente en mezclas destinadas a las vías urinarias es su asociación tradicional con un aumento de la producción de orina.
Esto puede hacer que parezca lógico utilizarlo para una infección urinaria, pero debemos evitar un salto importante de razonamiento:
Una planta con efecto diurético no es automáticamente un tratamiento antibacteriano.
No existe evidencia clínica suficientemente sólida para afirmar que el té de diente de león pueda eliminar las bacterias responsables de una infección urinaria.
Por ello, es más correcto considerarlo una planta de uso tradicional relacionada con el sistema urinario, no un sustituto de un tratamiento médico.
Nivel de evidencia: principalmente tradicional para este uso.
5. Ortiga
La ortiga (Urtica dioica) tiene una larga historia de utilización en la herbolaria europea.
Sus hojas aparecen en diferentes preparaciones tradicionales y algunas personas consumen infusión de ortiga buscando aumentar la producción de orina.
Sin embargo, expresiones como “elimina las bacterias” o “limpia la infección” van más allá de lo que puede afirmarse responsablemente.
Una mayor producción de orina no demuestra que una planta pueda erradicar los microorganismos responsables de una infección.
Las personas que toman medicamentos, tienen enfermedades renales o padecen condiciones que requieren controlar los líquidos deberían consultar antes de utilizar preparados herbales con finalidad diurética.
Nivel de evidencia: uso tradicional; evidencia insuficiente como tratamiento de una IU activa.
6. Cola de caballo
La cola de caballo (Equisetum arvense) es otra planta asociada tradicionalmente con la diuresis.
Por esta razón suele aparecer en fórmulas herbales destinadas al tracto urinario.
Al igual que ocurre con la ortiga y el diente de león, debemos diferenciar un posible efecto sobre la producción de orina de una verdadera acción terapéutica contra una infección.
Actualmente no existe evidencia clínica suficiente para afirmar que beber infusión de cola de caballo cure una infección urinaria.
Además, utilizar plantas diuréticas durante períodos prolongados o combinarlas indiscriminadamente con medicamentos no es necesariamente inocuo.
Nivel de evidencia: principalmente tradicional.
7. Perejil
El perejil (Petroselinum crispum) es mucho más que una hierba culinaria. También tiene una larga historia dentro de diferentes tradiciones herbales.
El té de perejil se utiliza popularmente como diurético, razón por la cual también se menciona con frecuencia como remedio para las vías urinarias.
Pero nuevamente encontramos el mismo problema: favorecer la producción de orina no equivale a curar una infección bacteriana.
No existe evidencia clínica suficiente para recomendar el té de perejil como tratamiento de una infección urinaria.
Usarlo ocasionalmente como alimento es muy diferente de consumir preparados concentrados o grandes cantidades con fines medicinales, especialmente durante el embarazo o cuando se toman medicamentos.
Nivel de evidencia: tradicional; insuficiente para tratar una infección urinaria.
8. Ajo
El ajo (Allium sativum) contiene diferentes compuestos azufrados. Uno de los más conocidos es la alicina, que se forma cuando el ajo fresco se corta o tritura.
Diversos estudios de laboratorio han despertado interés por la actividad antimicrobiana de compuestos del ajo.
Pero aquí existe otro error frecuente en Internet:
Que una sustancia inhiba bacterias en un laboratorio no significa automáticamente que comer ese alimento pueda eliminar una infección dentro del cuerpo humano.
No existe evidencia clínica suficiente para recomendar comer uno o dos dientes de ajo diarios como tratamiento de una infección urinaria.
El ajo puede seguir formando parte de una alimentación normal, pero no debería describirse como un “antibiótico natural” equivalente a un medicamento.
Nivel de evidencia: investigación principalmente preclínica para esta finalidad; insuficiente como tratamiento clínico de una IU.
9. Equinácea
La equinácea (Echinacea spp.) se promociona frecuentemente como una planta para “fortalecer las defensas”.
Sin embargo, esa expresión puede ser demasiado general.
Gran parte de la investigación clínica sobre equinácea se ha concentrado en resfriados e infecciones respiratorias. El NCCIH señala que se ha investigado mucho menos su utilización para otros problemas de salud.
Por ello, no existe una base sólida para afirmar que tomar equinácea permita al organismo combatir una infección urinaria.
Esto no significa que la planta no tenga propiedades interesantes; significa simplemente que la evidencia disponible no respalda esa afirmación específica.
Nivel de evidencia: insuficiente para infecciones urinarias.
10. Bicarbonato de sodio: un remedio popular que requiere cautela
El bicarbonato aparece en muchos remedios caseros para el ardor urinario debido a su capacidad de modificar la acidez.
Sin embargo, disminuir temporalmente una sensación de ardor no significa eliminar la bacteria responsable de una infección.
Por esa razón, no recomendamos presentar el bicarbonato como tratamiento casero para una infección urinaria.
Además, ingerir bicarbonato aporta sodio y no es apropiado para todas las personas. Utilizarlo repetidamente sin orientación profesional puede ser especialmente problemático para quienes necesitan limitar el sodio o tienen determinadas enfermedades.
Si existe ardor persistente al orinar, es más importante determinar su causa que intentar modificar repetidamente el pH de la orina.
¿Cuál de estos remedios tiene realmente más evidencia?
Si comparamos los remedios anteriores, el panorama es mucho más sencillo de lo que muchas listas de Internet hacen parecer.
| Remedio o planta | Evidencia para una IU activa | Posible utilidad |
|---|---|---|
| Arándano rojo | Insuficiente para tratarla | Evidencia moderada para prevenir recurrencias en ciertos grupos |
| Agua/hidratación | No cura la infección | Medida de apoyo |
| Gayuba | Evidencia clínica limitada | Uso tradicional reconocido bajo condiciones específicas |
| Diente de león | Insuficiente | Uso tradicional |
| Ortiga | Insuficiente | Uso tradicional |
| Cola de caballo | Insuficiente | Uso tradicional |
| Perejil | Insuficiente | Uso tradicional |
| Ajo | Insuficiente | Interés principalmente preclínico |
| Equinácea | Insuficiente | No está bien respaldada específicamente para IU |
| Bicarbonato | No demostrado | No debe considerarse tratamiento de la infección |
Esta comparación muestra por qué “natural” y “respaldado científicamente” no significan exactamente lo mismo.
Una planta puede tener siglos de uso tradicional y aun así necesitar mejores estudios clínicos.
Prevención y tratamiento no son lo mismo
Esta diferencia merece especial atención.
El arándano es el mejor ejemplo.
La evidencia disponible permite considerar determinados productos de arándano para reducir el riesgo de futuras infecciones urinarias en algunas personas, particularmente mujeres con infecciones recurrentes.
Eso no significa que una persona con ardor, urgencia urinaria y una infección bacteriana pueda beber jugo de arándano en lugar de recibir evaluación y tratamiento.
Un producto puede resultar útil para la prevención sin ser eficaz para el tratamiento de una enfermedad ya presente.
Hábitos que pueden ayudar a cuidar las vías urinarias
Además de los productos naturales, existen hábitos sencillos que pueden contribuir al cuidado del tracto urinario.
Mantener una hidratación adecuada es uno de ellos. También es recomendable no retrasar innecesariamente la micción y tomarse el tiempo necesario para vaciar la vejiga.
El NIDDK también menciona hábitos como limpiarse de adelante hacia atrás y revisar ciertos métodos anticonceptivos con un profesional cuando existen infecciones recurrentes, ya que los espermicidas y algunos métodos de barrera pueden aumentar el riesgo en determinadas personas.
Si las infecciones se repiten, lo apropiado es buscar la causa y discutir estrategias preventivas con un profesional en lugar de depender continuamente de remedios caseros.
¿Cuándo debes buscar atención médica?
No conviene esperar a que una infección urinaria se vuelva intensa.
Busca atención médica si presentas síntomas de infección de la vejiga. Es especialmente importante recibir atención rápidamente si aparecen:
- Fiebre o escalofríos.
- Náuseas o vómitos.
- Dolor en la espalda, costado o ingle.
- Sangre en la orina.
- Síntomas que empeoran.
- Infecciones que aparecen repetidamente.
Una infección de la vejiga puede extenderse a uno o ambos riñones, y una infección renal puede producir complicaciones importantes si no se trata oportunamente.
El embarazo, la infancia, los problemas renales y otras condiciones médicas también justifican una valoración especialmente cuidadosa.
Errores comunes con los remedios naturales para la infección urinaria
Uno de los errores más frecuentes es asumir que cualquier planta diurética “elimina las bacterias”.
Otro es considerar que una sustancia con actividad antibacteriana en un tubo de ensayo funciona como un antibiótico cuando se consume como alimento o infusión.
También es frecuente confundir la prevención de recurrencias con el tratamiento de una infección activa.
Y quizá el error más importante es continuar probando diferentes remedios mientras una infección empeora.
Los remedios naturales pueden tener un lugar dentro del cuidado personal, pero deben utilizarse comprendiendo sus límites.
Conclusión
Las plantas medicinales y los remedios naturales pueden formar parte de un enfoque complementario para cuidar las vías urinarias, pero no todos cuentan con el mismo nivel de evidencia.
Entre las opciones analizadas, el arándano rojo es el que posee el respaldo clínico más interesante para prevenir infecciones urinarias recurrentes en determinados grupos, aunque no se ha demostrado que cure una infección activa.
La gayuba posee un uso tradicional reconocido en Europa para ciertos síntomas urinarios leves y recurrentes, pero su utilización tiene importantes limitaciones y precauciones. Otras plantas como diente de león, ortiga, cola de caballo y perejil tienen principalmente una historia de uso tradicional y no deberían presentarse como tratamientos antibacterianos.
La hidratación adecuada puede apoyar el funcionamiento normal del tracto urinario, pero tampoco sustituye el diagnóstico y tratamiento cuando existe una infección.
La mejor manera de aprovechar la herbolaria es precisamente conocer tanto lo que una planta puede ofrecer como lo que todavía no se ha demostrado que pueda hacer.
Aviso: Este contenido es únicamente educativo e informativo y no sustituye el diagnóstico, tratamiento ni consejo de un profesional de la salud. Una infección urinaria puede requerir tratamiento médico y, si se extiende hacia los riñones, puede provocar complicaciones.
Referencias y fuentes recomendadas
National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases (NIDDK/NIH). Bladder Infection (Urinary Tract Infection—UTI) in Adults. Información oficial sobre síntomas, causas, diagnóstico, tratamiento, hidratación y prevención de las infecciones de la vejiga.
Williams G, Stothart CI, Hahn D, Stephens JH, Craig JC, Hodson EM. Cranberries for preventing urinary tract infections. Cochrane Database of Systematic Reviews, actualización 2023. Revisión de 50 estudios con 8,857 participantes que evaluó los productos de arándano para la prevención de infecciones urinarias.
Jepson RG, Mihaljevic L, Craig JC. Cranberries for treating urinary tract infections. Cochrane Database of Systematic Reviews. La revisión no encontró estudios adecuados que demostraran que los productos de arándano son eficaces para tratar una infección urinaria ya existente.
American Urological Association (AUA/CUA/SUFU). Recurrent Uncomplicated Urinary Tract Infections in Women: AUA/CUA/SUFU Guideline (2025). Guía clínica actualizada que incluye el arándano como una opción de profilaxis para mujeres con infecciones urinarias recurrentes.
European Medicines Agency (EMA/HMPC). Arctostaphylos uva-ursi (L.) Spreng., folium — Uvae ursi folium. Evaluación y documentación europea sobre el uso tradicional, las limitaciones y la seguridad de la hoja de gayuba (uva ursi).
National Center for Complementary and Integrative Health (NCCIH/NIH). Echinacea: Usefulness and Safety. Información oficial sobre la evidencia científica, seguridad, posibles efectos adversos e interacciones de la equinácea.
Preguntas frecuentes sobre remedios naturales para la infección urinaria
¿Cuál es el mejor remedio natural para la infección urinaria?
No existe un remedio natural que haya demostrado sustituir el tratamiento médico de una infección urinaria bacteriana activa. El arándano rojo es una de las opciones naturales más estudiadas, pero la evidencia es principalmente para ayudar a prevenir infecciones urinarias recurrentes en determinados grupos, no para curar una infección existente.
¿El arándano rojo puede curar una infección urinaria?
No se ha demostrado que el jugo, las cápsulas o los extractos de arándano rojo curen una infección urinaria activa. Sin embargo, investigaciones han encontrado que los productos de arándano pueden ayudar a reducir el riesgo de infecciones urinarias recurrentes en algunas personas, especialmente mujeres con antecedentes de recurrencias.
¿Qué plantas se utilizan tradicionalmente para las vías urinarias?
Entre las plantas utilizadas tradicionalmente se encuentran la gayuba o uva ursi, el diente de león, la ortiga, la cola de caballo y el perejil. Algunas se han empleado por sus efectos diuréticos o por su uso histórico en problemas urinarios, pero la evidencia científica no demuestra que estas plantas eliminen por sí solas una infección urinaria bacteriana.
¿Beber mucha agua ayuda con una infección urinaria?
Mantener una hidratación adecuada favorece la producción de orina y puede formar parte de las medidas de apoyo durante una infección urinaria. Sin embargo, beber agua no sustituye el tratamiento médico cuando existe una infección bacteriana. Además, algunas personas con enfermedades renales, cardíacas u otras condiciones pueden necesitar controlar su consumo de líquidos.
¿La gayuba o uva ursi sirve para las infecciones urinarias?
La gayuba (Arctostaphylos uva-ursi) tiene un uso tradicional reconocido en Europa para aliviar ciertos síntomas leves y recurrentes de las vías urinarias inferiores en mujeres adultas, después de descartar problemas serios. Sin embargo, la evidencia clínica es limitada y no debe utilizarse durante períodos prolongados. Tampoco es apropiada para todas las personas.
¿El ajo funciona como antibiótico natural para una infección urinaria?
El ajo contiene compuestos como la alicina que han mostrado actividad antimicrobiana en estudios de laboratorio. Esto no demuestra que comer ajo pueda eliminar una infección urinaria en seres humanos. Por ello, no debe utilizarse como sustituto de los antibióticos cuando estos sean indicados por un profesional de la salud.
¿El bicarbonato de sodio quita una infección de orina?
No se ha demostrado que beber bicarbonato de sodio elimine las bacterias responsables de una infección urinaria. Aunque modificar la acidez de la orina podría afectar temporalmente algunas molestias, ingerir bicarbonato también aporta sodio y puede ser inadecuado para determinadas personas. No debe considerarse un tratamiento para la infección.
¿Cuándo debo acudir al médico por una infección urinaria?
Es recomendable buscar atención médica ante síntomas compatibles con una infección urinaria, especialmente si persisten o empeoran. La atención debe ser más rápida si aparecen fiebre, escalofríos, náuseas, vómitos, sangre en la orina o dolor en la espalda o el costado, ya que estos síntomas pueden indicar una infección más seria, incluso afectación de los riñones.


